Puntos clave

Una caja que se cuelga o se reinicia casi siempre da señales antes: memoria al límite, disco lleno, temperatura alta o una app que consume de más. Con esos datos a la vista se puede decidir si alcanza con un reinicio remoto, si hay que desinstalar una app o si el problema es de hardware y conviene cambiar el equipo.

"Se me cuelga la caja" es uno de los reclamos más comunes en una flota, y también uno de los más costosos: sin datos, la única opción es mandar a alguien al sitio o pedirle al usuario que la desenchufe. Con un poco de método, la mayoría de los casos se pueden entender y resolver a distancia.

Qué datos conviene mirar primero

Cada caja con el agente instalado reporta cada 15 minutos su estado: modelo, versión de Android, CPU, memoria, disco, temperatura, red y apps instaladas. Para un cuelgue, los cuatro que más aportan son estos:

Cómo leer los síntomas

Todo el estado de la caja en un panel

Memoria, disco, temperatura y apps de cada dispositivo, para decidir antes de ir al sitio.

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Qué se puede hacer a distancia

Cuándo es hardware

Si después de reiniciar, liberar espacio y quitar apps el problema vuelve, y la caja sigue mostrando temperatura alta o memoria agotada con poco uso, probablemente el equipo no da más. Es preferible reemplazarlo que acumular visitas y llamados de soporte. Tener el modelo y los datos a mano también te sirve para decidir con qué modelo reemplazarlo.

Errores comunes

Qué hacer ahora

  1. Anotá qué cajas generan más reclamos por cuelgues o reinicios.
  2. Revisá en cada una memoria, disco, temperatura y apps instaladas.
  3. Probá primero un reinicio remoto y, si vuelve, quitá la app sospechosa o planificá el reemplazo.